ABOUT MY SELF – A family history I

And the universe decided the time and place.

January 15 1974 10am in a taxi cab back seat.

La Havana, Cuba.

The last of four siblings: Volga, Coral, Tony and Amilka.

Many people ask me about the origin of my name and many times I do not know what to say, because the universe decided….again!

My parents wanted, Amilcar, the name of the Carthaginian general who, along with Hannibal, conquered half the known world … … But the civil registry lord sentenced, Amilka Javier, Lee Gamiz!

My parents, Antonio, Lee Kim and Coral Letonia, Gamiz Ibañez, gifted us with this awesomest families names, Lee and Gamiz, which history we will leave for later …

The memories I have of my childhood in Cuba are few, confusing and very romantic … My mother cleaning the house of spirits with a cigar and rum, the smell of storms, the fear that lightning gives me, the blackouts, fireworks and the wet streets, the “durofrios”, the light from the lighthouse that I saw from the balcony, the workshop under the house, the stream behind the house, the smell of mango, the papaya and the tamarinds, the house of Halmoni ( 할머니) / Grandmama Juana, the military barracks in Matanzas, Uncle Ten-sen and her Guajiro hat, chew sugar cane, the fried bananas, the beach of Varadero and its multicolored crabs, run naked on all sides, the peanuts, cleaning the rice of beetles on the kitchen table, while listened to my mother sing “Ay Mama Inés, all the blacks drinks coffee”, Imilla’s long golden locks

Was the paradise for a five years old boy, that one day, 29 January 1980, to be more exact, found himself in a plane to Spain which lands in Madrid, where Aunt Estonia was waiting for us, in a really cold January 30th.

Can you imagine? From the Caribbean Sea to the north of Spain in the middle of winter … the winter of Zaragoza!

The memories of the months lived in the village of La Cartuja Baja are not very pleasant. Cold, very cold, wet sheets, new school, no friends … hell.

With the end of the summer of 1980 we changed town for Nuez de Ebro where Dad found work in the care of a pigs farm and also gave us the house.

We had no electricity or drinking water but for me it was a paradise, surrounded by pigs, chickens, ducks, rabbits, turkeys and nature just two kilometers away from the town and at that time there were few cars and the swallows flew very close to the ground.

I remember Grandpa Pablo picking up the garbage from the houses with his horse drawn carriage …

If I remember correctly in 1984 we moved from the farm to a house in the village and this is where adolescence begins!

The friends, the gang, the star wars movie, the soccer games, on Sundays eating pipes in the bank of the square and something that began to be very important in my life, the music and the bar in the town square El Cafe!

Afternoons and nights listening to the music that Pablito, put on the record player.

Summers, Christmas, Easter and village festivities were something very special.

But all this changed in the school year 88/89 …

I gave the great leap from the village school to the institute in the city of Zaragoza, bad decisions that made me repeat the course and start looking for a job as a waiter, I was only 16 years old  …

To be continue….


El universo decidió el momento y el lugar

15 de Enero del año 1974, 10 am en un taxi.

La Habana, Cuba.

El último de cuatro hermanos: Volga, Coral, Tony y Amilka.

Muchos me preguntan por el origen de mi nombre y muchas veces no se que decir, pues volvió a decidir el universo…

Mis padres querian, Amilcar, nombre del general cartaginés que junto con Aníbal conquistó la mitad del mundo conocido……Pero el señor del registro civil sentenció, ¡Amilka Javier Lee Gamiz!

Mis padres, Antonio Lee Kim y Coral Letonia Gamiz Ibañez, aportan maravillosos apellidos, Lee y Gamiz, cuya historia  dejaremos para más adelante…

Son pocos, confusos y muy románticos los recuerdos que tengo de mi infancia en Cuba…Mi madre limpiando la casa de espiritus con un cigarro y ron, el olor de las tormentas, el miedo que me dan los relámpagos, los apagones, los fuegos artificiales y las calles mojadas, los “durofrios”, la luz del faro que veía desde el balcón, el taller debajo de casa, el arroyo detrás de casa, el olor del mango, la papaya y los tamarindos, la casa de Halmoni (할머니)/Abuela Juana, el cuartel militar en Matanzas, el tio Ten-sen y su sombrero Guajiro, masticar caña de azúcar,  los plátanos fritos, la playa de Varadero y sus cangrejos multicolor, correr desnudo por todos lados, los cucuruchos de maní, limpiar el arroz de escarabajos en la mesa de la cocina, a mi madre cantar “Ay Mama Inés, todos los negros tomamos café”, los cabellos dorados de Imilla … El paraíso para un niño de tan solo cinco años, que un buen día, 29 de Enero de 1980, para ser más exactos, se ve metido en un avión de la compañía Iberia, que aterriza en Madrid, donde tia Estonia nos esperaba, un gélido 30 de Enero.

Os imaginais? Del mar caribe al norte de España en mitad del invierno…el invierno de Zaragoza!

No son muy agradables los recuerdos de los meses vividos en el pueblo de La Cartuja Baja. Frio, mucho frio, sabanas húmedas, colegio nuevo, sin amigos… un infierno.

Con la llegada del verano del 80 cambiamos de pueblo, Nuez de Ebro, donde papa encontró trabajo al cuidado de una granja de cerdos y que además nos daban la casa.

No teníamos ni electricidad ni agua potable pero para mi fué un paraiso, rodeado de cerdos, gallinas, patos, conejos, pavos y naturaleza a tan solo dos kilometros del pueblo donde algunas calles eran de tierra, así como la plaza, había pocos coches y las golondrinas volaban muy cerca del suelo.

Recuerdo al abuelo Pablo recoger la basura de las casas con su carro tirado por caballos…..

Si mal no recuerdo en el año 1984 nos trasladamos de la granja a una casa en el pueblo y aquí es donde empieza el cambio de la infancia a la adolescencia!

Los amigos, la pandilla, la guerra de las galaxias, los partidos de futbol, los domingos comiendo pipas en el banco de la plaza y algo que empezó a ser muy importante en mi vida, la música y el bar de la plaza ¡El Café!

Tardes y noches escuchando la música que Pablito nos ponía en el tocadiscos.

Los veranos, las navidades, la semana santa y las fiestas del pueblo fueron algo muy especial.

Pero todo esto cambio en el curso escolar 88/89 …

Di el gran salto de la escuela del pueblo al instituto en la ciudad de Zaragoza, malas decisiones que me hicieron repetir de curso y empezar a buscar trabajo.

Lo encontre de camarero, tenia yo 16 años nada más ….

Continuará….